DFM (diseño para manufactura) es revisar si una pieza se puede fabricar tal como está dibujada. La primera revisión es automática y corre sobre tu modelo en cuanto lo subes.
Las ocho revisiones
- Tipo de archivo: que el formato se pueda leer y analizar (STEP, STL o 3MF).
- Piezas sueltas: que el archivo no traiga cuerpos flotando que no están unidos a la pieza.
- Tamaño de la pieza: que quepa en nuestras máquinas.
- Fidelidad del modelo: que el sólido esté cerrado y sin errores de geometría.
- Número de cascarones: si el archivo es una sola pieza o un ensamble de varias.
- Tamaño máximo para el acabado: que la pieza quepa en el proceso de acabado que escogiste.
- Huecos internos: cavidades cerradas que ninguna herramienta puede alcanzar.
- Espesor de pared: paredes demasiado delgadas para el proceso; las marcamos sobre la pieza para que veas dónde están.
Cada revisión dice si pasa o no y por qué. Que alguna marque algo no quiere decir que no podamos hacer tu pieza: quiere decir que conviene revisarlo antes de fabricar.
Lo que revisa una persona
En maquinado CNC, el ingeniero que confirma tu precio revisa además lo que depende de cómo se va a sujetar y cortar la pieza: radios de esquinas internas, profundidad de barrenos, roscas, tolerancias contra el plano y número de sujetadas. Si hay algo que cambiar, te lo decimos antes de fabricar, no después.
Más a detalle en retroalimentación DFM antes de fabricar.