Cotizar empieza en el momento en que sueltas tu archivo en el cotizador. No hay formulario previo, no hay junta y no necesitas cuenta para ver tu pieza.
Lo que pasa en los primeros segundos
- Tu pieza aparece en 3D con sus medidas: largo, ancho, alto y volumen.
- Corre la revisión automática de fabricabilidad (DFM): ocho revisiones que te dicen si el archivo se puede fabricar tal como está.
- Puedes medir distancias y diámetros sobre la pieza y, si subiste un STEP, ver sus vistas en 2D.
Impresión 3D: el precio sale al instante
En impresión 3D FDM el precio lo calcula el sistema. Rebanamos tu pieza con el mismo software de la Bambu Lab X1C en la que se va a imprimir, con el material, el relleno y la altura de capa que escojas. De ahí salen el tiempo real de impresión, los gramos de filamento y cuántas piezas caben en una cama, y con eso el precio por cantidad y el tiempo de entrega.
Si cambias la cantidad, el precio se mueve al momento. Si la pieza lleva algo que el rebanador no puede ver —notas especiales, roscas, insertos, marcado o una tolerancia más cerrada que la estándar— pasa a revisión de un ingeniero en vez de darte un número que no se sostendría.
Maquinado CNC: precio en 2 a 4 horas hábiles
En fresado y torneado CNC el visor, las medidas y el DFM también son instantáneos, pero el precio lo confirma una persona. Nuestro motor propone el proceso, el material en bruto y los tiempos de máquina; un ingeniero lo revisa contra tus tolerancias y tu plano, y te llega el precio por cantidad con su tiempo de entrega, normalmente en 2 a 4 horas hábiles.
Lo hacemos así a propósito: un precio automático de maquinado que después hay que corregir te hace perder más tiempo que esperar unas horas por uno que se sostiene.
Después del precio
- Descargas el PDF de la cotización para tu área de compras.
- Agregas las piezas al carrito, eliges el envío y pagas con tarjeta o transferencia SPEI.
- Sigues tu pedido en el portal hasta que llega.