Una pieza maquinada siempre tiene marcas de la herramienta: son parte normal del proceso y no afectan su función. Lo que no entregamos son piezas con golpes, rayones por mal manejo, rebaba o vibración de la herramienta.
Qué es normal en una pieza maquinada
- Marcas de herramienta: Líneas o un patrón en espiral que deja el corte, sobre todo con el acabado «Sin acabado (as machined)».
- Líneas de transición: Pequeñas diferencias donde se juntan dos operaciones o dos pasadas.
- Variaciones de tono: Cambios ligeros de brillo entre caras maquinadas en distintas operaciones.
Todo esto es aceptable mientras la pieza esté dentro de tolerancia.
Qué no entregamos
- Golpes, rayones o rozaduras por manejo.
- Rebaba en las orillas.
- Marcas de vibración de la herramienta.
- Piezas sucias, con viruta o con aceite de corte.
Si tu pieza tiene caras de apariencia
- Indícalas en tu plano. Las verificamos contra una muestra patrón que acordamos contigo.
- Escoge un acabado que uniforme la superficie, como granallado, cepillado o pulido.
- Si te importa el aspecto, avísanos antes de fabricar. Un requisito de apariencia que llega después se trata como un cambio.
Cómo protegemos tus piezas
Las piezas se entregan limpias. Los aceros llevan un aceite ligero contra la corrosión. El empaque las protege contra golpes y rozaduras en el transporte, con bolsa o separador individual cuando la geometría lo requiere.
En impresión 3D
Una pieza impresa muestra las líneas de sus capas y, en las zonas donde llevó soporte, marcas más rugosas. Si una cara debe quedar lisa, indícalo en las notas de tu pieza y la acomodamos para que esa cara no lleve soporte.
Tip: Si necesitas una superficie más fina, escoge una capa más delgada en «Calidad de impresión» al configurar tu pieza: de Estándar (0.20 mm) a Óptima (0.16 mm), Fina (0.12 mm) o Extra fina (0.08 mm). Entre más delgada la capa, menos se notan las líneas, pero la pieza tarda más en imprimirse y su precio sube.